martes, 8 de febrero de 2011

letras sobre ciencias

Si yo lo sé. Sé que hay mentes privilegiadas que pueden con todo, con ciencias y con letras. Que dominan las integrales y las ecuaciones de tercer grado, la formulación avanzada, los lenguajes de programación y se saben los 206 huesos del cuerpo humano. Que escriben brillantes comentarios de texto sobre el Ulises de Joyce, traducen la Eneida de Virgilio sin diccionario y lo saben todo sobre la arquitectura mesopotámica, las guerras napoleónicas y la obra escultórica de Giacometti. Me dan una envidia que me muero, porque yo debo admitir que soy, fundamental, única y exclusivamente, una chica de letras. Por capacidad, pero también por interés.

Por esta razón me resulta casi inexplicable el fervor que me ha despertado este libro:
"50 teorías científicas revolucionarias e imaginativas".












El tacto del papel color manila de la cubierta, la mezcla superpuesta de fotografía e ilustración... todo me llevó a abrirlo y empezar a leer.
Por el principio. Por la introducción, en el que el autor nos define lo que él entiende por teoría científica: "creaciones lógicas que reflejan el resultado de las más cuidadosas observaciones experimentales y tienen como objetivo una mejor comprensión de cómo se producen los fenómenos del mundo". Así que la ciencia es creativa, pensé. Pues bien, esto me interesa. Seguí leyendo.

El libro está dividido en siete capítulos:
El macrocosmos
El microcosmos
La evolución humana
La mente y el cuerpo
El planeta Tierra
El universo
El conocimiento

Cada capítulo se inicia con un glosario para no-iniciados, seguido por las teorías. Teorías explicadas brevemente para ser leídas en 30 segundos. Yo tardé ese tiempo casi exacto en leer la primera, el Principio de Mínima Acción -me cronometré por curiosidad-, pero me temo que tardé algo más en comprenderla. Soy una chica de letras, recuerden. Lo curioso es que, en lugar de quedarme perpleja y abandonar, como casi siempre que me enfrento a conceptos referentes a las disciplinas científicas, esta vez entendí. O al menos creí entender. Y eso me hizo seguir leyendo.

Así que, queridos lectores, si yo, una chica de letras que había tirado la toalla con las ciencias, he pasado tres días con la nariz metida en este libro, imagínense qué ocurriría si...

(esbocen una teoría, hagan un experimento y por favor, compartan resultados)

50 TEORÍAS CIENTÍFICAS REVOLUCIONARIAS E IMAGINATIVAS. Paul Parsons. Ed. Blume, 2010

1 comentario:

  1. Ratona de bibliotecamartes, febrero 08, 2011

    Imaginen que pasaría si uno no leyese un libro tan convincentemente recomendado...
    ¡Yo quiero, yo quiero!

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